La Asociación de Productores Agrícolas y Ganaderos del Norte Argentino (Apronor) advirtió que el fuerte incremento de los costos logísticos, las elevadas tasas de financiamiento y la presión fiscal continúan comprometiendo la rentabilidad de los productores del NOA, aun cuando la campaña de soja 2025-2026 registró una mejora en los rindes gracias a condiciones climáticas favorables.

En su balance estratégico del ciclo agrícola, la entidad sostuvo que el desempeño productivo fue positivo desde el punto de vista agronómico, aunque remarcó que ese resultado no logró compensar el deterioro económico que enfrenta el sector. Según el informe, las precipitaciones se regularizaron durante los períodos críticos del cultivo y permitieron alcanzar rindes de entre 2.500 y 4.000 kilos por hectárea, pese a que las lloviznas de fines de abril y mayo complicaron las tareas de cosecha.

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"Fue una campaña relativamente favorable desde lo climático. Las precipitaciones se regularizaron superando los promedios zonales en los periodos críticos, aunque tuvimos dificultades al momento de la cosecha por las constantes lloviznas de fines de abril y mayo", afirmó el secretario de Apronor, Javier Martínez.

Sin embargo, la entidad remarcó que los mejores resultados productivos apenas permitieron sostener la actividad. En un contexto en el que cerca del 70% de la superficie agrícola se trabaja bajo arrendamiento, los lotes de menor rendimiento solo alcanzaron para cubrir los costos operativos y los alquileres.

"Los años buenos apenas alcanzan para empatar y sostener la estructura, mientras que los años malos hunden al productor en el endeudamiento. Este descalce impide generar el fondo anticíclico indispensable para la sustentabilidad del NOA", señaló el presidente de Apronor, Hugo Meloni.

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Uno de los principales factores que explicó ese escenario fue el fuerte encarecimiento de la logística. Apronor indicó que el costo de los fletes hacia los puertos prácticamente se duplicó respecto de la campaña anterior, al pasar de entre $40.000 y $45.000 por tonelada a valores superiores a los $85.000. A ese incremento se sumaron la escasez de camiones, la saturación de las terminales portuarias, la limitada capacidad de los acopios regionales y las demoras en las descargas, lo que elevó los costos por maquinaria y personal inactivos.

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"Los fletes al puerto se duplicaron, saltando de $40.000 a más de $85.000 por tonelada. A la escasez de camiones por la saturación en la zona núcleo se le suma la precariedad de nuestros caminos y la escasa capacidad de los acopios locales, disparando costos por personal parado", sostuvo la vicepresidenta de la entidad, Macarena Ramos.

Endeudamiento y escenario fiscal

El informe también advirtió sobre el peso del financiamiento, al señalar que las altas tasas de interés obligaron a los productores a afrontar elevados costos de capital de trabajo para adquirir insumos dolarizados, lo que incrementó el endeudamiento acumulado de campañas anteriores.

A ese panorama se suma, según Apronor, una presión tributaria que reduce la competitividad del NOA. La entidad cuestionó especialmente el impacto de los derechos de exportación y reclamó reglas de juego estables, la eliminación de las retenciones, una reducción de Ingresos Brutos, inversiones en infraestructura vial y líneas de financiamiento competitivas.

Respecto del maíz, el balance preliminar anticipó un escenario complejo por los efectos de los vientos zonda y la presión sanitaria provocada por la "chicharrita del maíz", factores que ocasionaron vuelco y quebrado de espigas, además de dificultades para el almacenamiento debido a los altos niveles de humedad.